Dr. J. Andrés VasconcellosMuchos factores han contribuido a la presente “revolución” dietaria y al interés en los “alimentos funcionales”:
- La evidencia abundante acerca del papel vital de los factores nutritivos en el mantenimiento de la salud y la en ocurrencia de las enfermedades.
- El papel de la dieta en la occurrencia de diez de las mayores causas de muerte en los Estados Unidos incluyendo:
• Enfermedades del corazón
• Cáncer
• Derrame cerebral
• Diabetes
• Arteroesclerosis
• Enfermedades hepáticas
Otras enfermedades, aunque no fatales, también resultan de una dieta inadecuada y causan problemas de capacitación física. Ejemplo de este tipo de enfermedades es la osteoporosis.
- El consumo de dietas con alto contenido de productos de orígen vegetal (frutas, verduras, granos integrales y leguminosas) es considerado como medio de protección contra enfermedades crónicas, especialmente el cáncer.
- Personas que consumen un bajo nivel de frutas y vegetales tienen un doble nivel de riesgo para adquirir diversos tipos de cáncer que aquellas personas con un alto nivel de consumo de este tipo de alimentos.
Esto lleva a pensar a muchos que es posible que el aumento en el consumo de compuestos fitoquímicos con actividad biológica presentes en una dieta, contribuyen a la reducción del riesgo de cáncer.
Todos estos factores han contribuido a un gran interés en el papel de alimentos fisiologicamente funcionales en la prevención de enfermedades y en la promoción de la salud partiendo del hecho de que la evidencia científica enfatiza que:
- Existe una fuerte relación entre los alimentos que se consumen y la salud humana y también la de los animales utilizados como parte del ciclo de alimentación del hombre.
- El cada vez mas amplio conocimiento científico correlaciona en forma benéfica las funciones de varios componentes alimenticios (nutrientes y nonutrientes) con la prevención y el tratamiento de enfermedades específicas.
- Las nuevas tecnologías -biotecnología, ingeniería genética- han creado posibilidades sín límites en las áreas de los descubrimientos científicos, la creación de nuevos productos y la producción en gran volúmen.
- Los desarrollos logrados han resultado en un aumento en el número potencial de productos con beneficios médicos y para la salud (“alimentos funcionales”).
Se hace razonable concluir que existen áreas de investigación a las que deben darse prioridad. Tales áreas podrían incluir:
- El estudio y la revisión comprensiva de los avances en el área de alimentos funcionales.
- Determinación de la naturaleza y del tipo de las interacciones entre los nutrientes y los componentes no nutritivos de los alimentos y el organismo humano, a fín de establecer su valor.
- Estudio del mercado mundial para alimentos funcionales.
- Estudio de las tecnologías relacionadas para el desarrollo de nuevos productos de beneficio y aceptabilidad por parte del consumidor.
- Desarrollo de nueva y avanzada tecnología para la preservación de los componentes funcionales en los alimentos.
- Caracterización científica de la interrelación entre los componentes funcionales y las enfermedades y del mecanismo de acción de esos componentes en los procesos patológicos.
- Comprensión integral del impacto económico de los productos que se desarrollen, en función del consumidor.
- Estudio de los límites impuestos por los conceptos científicos y por las regulaciones.